Consecuencias en las centrales nucleares españolas tras la colisión de un avión

Tras el análisis de las consecuencias que supondría una colisión de un avión en las
centrales nucleares, atendiendo a las reflexiones proporcionadas por la consultora
científica independiente en seguridad nuclear, Greenpeace expone las siguientes
conclusiones:


• La colisión de un avión en las centrales nucleares como ataque a estas
instalaciones es posible. En general, las centrales nucleares más antiguas
son las más vulnerables.

• Las medidas de protección de las centrales nucleares frente a una colisión de
un avión son de uso muy limitado.

• La modernización o el refuerzo de las estructuras del edificio del reactor no es
posible ni de utilidad por razones técnicas y económicas (debido a problemas
de espacio y de cimentación).

• En cualquiera de los reactores españoles, la colisión de un avión podría
suponer emisiones radiactivas considerables. Las probabilidades de un
accidente severo con las repercusiones más graves son muchísimo más
altas en el caso de un choque contra una de las centrales antiguas
(como en el caso de los reactores de Santa María de Garoña, Ascó 1 y 2
y Almaraz 1 y 2).

• La central nuclear de Santa María de Garoña es la más vulnerable de
España. La colisión deliberada de una aeronave contra este viejo reactor
podría causar un accidente con fusión del núcleo de la más alta peligrosidad.
También sería probable la emisión de una radioactividad adicional procedente
de la piscina de combustible gastado. El resultado sería una emisión
radioactiva equivalente a varias veces las emisiones de Chernóbil (1986) o de
Fukushima (2011). Podría ser necesario evacuar y realojar a la población de
grandes extensiones de territorio (hasta 100.000 km2). Sería posible que las
muertes por radiación aguda se elevaran a varios miles de personas. El
número de muertes por cáncer alcanzarían un millón, e incluso más. 

• Los edificios de los reactores en las unidades de Almaraz 1 y 2 y de
Ascó 1 y 2 no podrían soportar la colisión de una aeronave. Este tipo de
ataque contra una de dichas unidades podría también conducir a un
accidente de la máxima gravedad con las más altas emisiones radiactivas
concebibles para cualquier secuencia de accidente en una central nuclear. No
podría excluirse una liberación de radioactividad adicional procedente de la
piscina de combustible. 

• El choque de un avión de pasajeros contra la central nuclear de Cofrentes o
Vandellós 2 probablemente no produciría un daño grave del edificio del
reactor. Sin embargo, siempre es posible que se libere una gran cantidad de
radioactividad, aunque sería considerablemente menor que si la colisión
ocurriera en las centrales nucleares de Santa María de Garoña, Ascó o
Almaraz. Si el avión que colisionara fuera un avión especialmente grande,
como un Airbus A380, no pueden excluirse daños fundamentales en el edificio
del reactor y, por consiguiente, que se produjera el accidente más grave: la
fusión del núcleo. Para poder calcular el riesgo exacto, tienen que llevarse a
cabo investigaciones específicas para cada central. 

• Trillo es probablemente la central nuclear menos vulnerable de España. No
obstante, en el caso de colisión de un avión, no podría excluirse del todo una
enorme liberación de radiactividad. 



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